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MISIÓN

Ser servicio a la mujer embarazada en estado de crisis y abandono.

VISIÓN

Que todas las Madres embarazadas (adolescentes o adultas) ,sobre todo las que se encuentran en situación crítica y abandonadas se sientan protegidas , respetadas y acompañadas..
Que cada niño recién concebido sea bienvenido en este mundo y nazca en ambiente sano y adecuado para su crecimiento y desarrollo.

OBJETIVO

Apoyar a las mujeres embarazadas o con un recién nacido en situación crítica y abandonadas.

QUIENES SOMOS?

Centro San Juan Pablo II, es un servicio por la vida con un proyecto de apoyo a las mujeres embarazadas.
El Centro San Juan Pablo II, quiere ser respuesta para muchas mujeres que se sienten solas y abandonadas durante su embarazo.

El  Centro de acogida tiene como finalidad ayudar a las mujeres embarazadas, en estado de abandono, crisis o a con un recién nacido, es una  obra caritativa, dentro del carisma de las hermanas Albertinas Siervas de los pobres, sin fines de lucro; cumpliendo la tarea de la misión y evangelización por medio de servicio a los más abandonados y necesitados que son los niños por nacer y mamas gestantes, que no siempre encuentran la protección en la familia y mucho menos en la sociedad.

Las hermanas y voluntarios del Centro salen al encuentro a aquellas mujeres y familias, visitando las casas especialmente zonas periferia hospitales, centros de salud, Iglesias, cárceles incluso en la calle, brindándoles su ayuda y  haciendo  las obras de la Misericordia y cumpliendo el mandato del Señor;  de servir a los más pequeños, en el mismo espíritu de su fundador, el Hermano San Alberto.
La obra se mantiene gracias a las donaciones de la gente generosa  y de buena voluntad.

Gracias a estas donaciones se logra ayudar a muchas mujeres gestantes y con un recien nacido que sufrieron abandono y ahora pueden tener un proyecto de vida.

TESTIMONIOS

- “¡Cuántas veces queda ella (la mujer) abandonada con su maternidad, cuando el hombre, padre del niño, no quiere aceptar su responsabilidad! Y junto a tantas ‘madres solteras’ en nuestra sociedad, es necesario considerar además todas aquellas que muy a menudo, sufriendo diversas presiones, incluidas las del hombre culpable, ‘se libran’ del niño antes de que nazca. (Juan Pablo II, Mulieris dignitatem, n. 14). “ -

- ¡Si pudiera devolver el tiempo y nada de esto estaría pasando con mi vida! ¿Cómo voy a resolver esto ahora? ¡Pienso en abortar, pero esto parece que ya es demasiado tarde y no creo que sea buena idea! Estoy desesperada y solitaria… Nunca me había sentido así.-

- ¡Siempre conté con mis padres para todo! pero, ¿qué les digo ahora? ¡Se van a poner furiosos! ¡Me van a matar! ¡No se que voy a hacer! ¿Cómo voy a pedir ayuda? ¿A quién? Estos son los pensamientos de Natalia, 13 años, con tres meses de embarazo, al salir del consultorio donde se tomó la prueba de embarazo. Se encontraba muy afligida y parecía no tener salida. -